En nuestra residencia, el Carnaval es una de esas fechas que esperamos con especial ilusión. Cada año elegimos una temática diferente y nos ponemos manos a la obra para preparar nuestros disfraces, intentando que sean originales, divertidos y, sobre todo, que nos permitan disfrutar juntos.

Este año decidimos apostar por algo muy actual y presente en nuestro día a día: ¡los emoticonos!

Bienestar emocional: la música, el baile, el humor y las celebraciones compartidas ofrecen oportunidades para disfrutar, reír y generar experiencias positivas.

Aunque las redes sociales y las nuevas tecnologías han cambiado mucho la forma de comunicarnos, también se han convertido en una herramienta importante para nuestros residentes. Muchos de ellos utilizan WhatsApp para mantenerse en contacto con sus familiares y amigos, compartir mensajes y enviar emoticonos para expresar cómo se sienten. Por eso, nos pareció una temática divertida, cercana y con la que todos podíamos identificarnos.

Durante varias mañanas dedicamos tiempo a la elaboración de nuestros disfraces, utilizando principalmente bolsas de basura de colores y diferentes materiales para crear los emoticonos que después luciríamos durante la celebración. Cada persona pudo participar en las distintas tareas, colaborando en la preparación, decoración y montaje de los disfraces según sus preferencias y posibilidades.

Una tarde nos reunimos residentes y trabajadores para celebrar juntos el Carnaval. También se animó a acompañarnos algún familiar, haciendo que la celebración fuera todavía más especial. Disfrutamos de una tarde llena de música, baile, cánticos y risas, compartiendo momentos en los que lo importante era participar, pasarlo bien y disfrutar de la compañía de los demás. Después de esto recuperamos fuerzas con un delicioso chocolate acompañado de bizcochos y continuamos la fiesta con un bingo temático de Carnaval, que nos permitió combinar diversión, música y entretenimiento.

Aunque el Carnaval es, ante todo, una oportunidad para disfrutar, la preparación de los disfraces y la celebración nos permiten trabajar diferentes aspectos importantes para el bienestar de nuestros residentes:

  • Vínculo con las familias: la participación de los familiares refuerza la conexión con sus seres queridos y permite compartir momentos especiales dentro de la residencia.
  • Creatividad e imaginación: diseñar y elaborar los disfraces permite expresar ideas, elegir colores y participar en una creación propia.
  • Motricidad fina: recortar, pegar, pintar y manipular los materiales ayuda a ejercitar la coordinación de manos y dedos.
  • Estimulación cognitiva: reconocer emoticonos, asociarlos con emociones y participar en el bingo temático permite trabajar la atención, el reconocimiento visual y la memoria.
  • Expresión emocional: los emoticonos nos ofrecen una forma divertida de identificar y representar emociones como la alegría, la sorpresa, el amor o la tristeza.
  • Participación social y relaciones sociales: las actividades compartidas favorecen la conversación, la cooperación y el sentimiento de pertenencia al grupo.
  • Bienestar emocional: la música, el baile, el humor y las celebraciones compartidas ofrecen oportunidades para disfrutar, reír y generar experiencias positivas.